NUEVA YORK, 11 de junio de 2020 – A pesar de la actual crisis sanitaria que afecta el país, las autoridades iraníes han intensificado su persecución de los bahá’ís, contra al menos unas 77 personas durante estas últimas semanas.

Bahá’ís de las provincias de Fars, Khorasan del Sur, Mazandarán, Isfahán, Alborz, Kerman, Kermanshah y Yazd han sido arrestados, citados a los tribunales, juzgados, condenados a prisión o encarcelados; todos bajo acusaciones infundadas y sin otra razón que un antagonismo profundamente arraigado hacia la Fe bahá’í y sus enseñanzas, que hacen hincapié en la veracidad, la igualdad de las mujeres y los hombres, la salvaguarda de los derechos de todas las personas y la armonía de la ciencia y la religión.

Además, los medios de comunicación estatales de Irán han intensificado la difamación pública de los bahá’ís coordinando una difusión cada vez mayor de desinformación sobre sus creencias a través de canales de televisión, periódicos, emisoras de radio, sitios web y redes sociales para denigrar y condenar a los bahá’ís al ostracismo. Mientras tanto, a los bahá’ís no les permiten responder públicamente, con lo que impiden que sus conciudadanos tengan la oportunidad de investigar la verdad por sí mismos.

En un caso, un tribunal de la provincia de Khorasán del Sur ha condenado a nueve bahá’ís a penas que van de tres a seis años de prisión. Entre ellos se encuentra un anciano cuya avanzada edad pone en gran peligro su salud si es encarcelado. En la provincia de Fars, doce bahá’ís fueron condenados a penas de entre uno y trece años de prisión por cargos falsos. En los últimos días, seis bahá’ís de la provincia de Khorasan del Sur fueron citados y tuvieron que presentarse para ser encarcelados; otros cuatro fueron arrestados en las provincias de Kerman y Yazd; otro bahá’í de la provincia de Alborz fue condenado a un año de prisión y dos años de exilio interno; y otro bahá’í de la provincia de Isfahán fue citado para cumplir una sentencia de prisión.

Tras ser arrestados y puestos en libertad bajo fianza, esas personas se han enfrentado a meses, y a veces años, de espera entre su arresto, juicio, apelación y el comienzo de una sentencia de cárcel, lo que añade una enorme carga más desde el punto de vista psicológico. Estas crueles tácticas han sido empleadas repetidamente por las autoridades en los últimos años, como parte de su persecución sistemática contra toda la comunidad bahá’í.

Bani Dugal, la principal representante de la Comunidad Internacional Bahá’í, declaró: «Los recientes incidentes han ejercido una gran presión sobre muchísimas familias. Someterlas a la constante amenaza de prisión en estas circunstancias y a la angustia emocional que conlleva es un intento más de ejercer todavía más presión sobre la comunidad. Y hacer todo esto durante una crisis sanitaria, a un ritmo alarmantemente elevado, sin justificación alguna, es extremadamente cruel e indignante».

Para obtener más información sobre la situación de los bahá’ís en Irán, visite el sitio web de la Comunidad Internacional Bahá’í, que contiene archivos de la persecución de los bahá’ís en Irán.


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